
- Como en esos días en que no debieras pensar.
La madrugada llega atrasada como mas de una vez.
Teníamos cita antes de medio día,
pero la muy majadera lo olvido.
Valoro de todas maneras que se haya compadecido
y que de todos modos llegara,
aun así fuese después de un par de horas
de nuestro encuentro acordado.
Curiosamente la conciencia se presenta.
Tiempo había pasado que no recurría a estos “encuentrillos”.
Aceptada fue la invitación, de todas formas,
¿cómo hacerla a un lado…?. Compañera de tantos
despertares ruidosos y cálidos. Insociables.
Continuamente viene con esos pensamientos innecesarios,
que por cierto, odio que la acompañen.
Nada más hacen recordar lo que creemos olvidado,
y nos llama al cuestionamiento, personas, momentos,
lugares, vidas, vidas, vidas…risas. Reflexión.
Tantas veces precisada, más veces despreciada.
Día a día cuestionada, aun así… siempre llega el alba,
Atrasada, demorada, pero nunca ausentada.
Sosegadora de crepúsculos matutinos, despertadora de ansias.
Tranquilizas mi cavilar de tantas miles de distintas formas,
impregnas mis labios, ojos, mente, con un susurrar
de microgotas que transitan una a una por el cuerpo,
cada poro de mi cuerpo.
Reestructuras las partículas que me
conforman y me conformas.
Abro los ojos me reuno con tu llegada alborada,
brota mi sonrisa simultanea,
pero la muy majadera lo olvido.
Valoro de todas maneras que se haya compadecido
y que de todos modos llegara,
aun así fuese después de un par de horas
de nuestro encuentro acordado.
Curiosamente la conciencia se presenta.
Tiempo había pasado que no recurría a estos “encuentrillos”.
Aceptada fue la invitación, de todas formas,
¿cómo hacerla a un lado…?. Compañera de tantos
despertares ruidosos y cálidos. Insociables.
Continuamente viene con esos pensamientos innecesarios,
que por cierto, odio que la acompañen.
Nada más hacen recordar lo que creemos olvidado,
y nos llama al cuestionamiento, personas, momentos,
lugares, vidas, vidas, vidas…risas. Reflexión.
Tantas veces precisada, más veces despreciada.
Día a día cuestionada, aun así… siempre llega el alba,
Atrasada, demorada, pero nunca ausentada.
Sosegadora de crepúsculos matutinos, despertadora de ansias.
Tranquilizas mi cavilar de tantas miles de distintas formas,
impregnas mis labios, ojos, mente, con un susurrar
de microgotas que transitan una a una por el cuerpo,
cada poro de mi cuerpo.
Reestructuras las partículas que me
conforman y me conformas.
Abro los ojos me reuno con tu llegada alborada,
brota mi sonrisa simultanea,
a la espera del acariciar de la mañana.