lunes, 26 de octubre de 2009

Me caíste encima por sorpresa.


Me caíste encima por sorpresa.
Sin hacer ante sala te recojo. Te acojo ampliamente.
El pensar tan solo en el futuro era parte del ensueño,
y “lo nuestro” solo era parte del juego, sin siquiera compartido con el viento,
mientras tanto el palparnos no existía ni en los sesos.

Lánguidas miradas entrecruzan los sentidos.
Y lo lógico se olvida mientras el tiempo no reprime.
Y me tomas, arrancando cobardías de apetitos escondidos,
y sin tregua yo me entrego en tus brazos intranquilos.

Regalándote mis labios alarmados, de reojo te regalo un vistazo,
inauguro la apertura del comienzo y consiente en silencio, poco pienso.
Porque quiero.
Y ansío cada día el retorno de tus besos.
Y te beso…me confieso.

Me caíste encima por sorpresa.
Con revuelo ya esperaba nuevamente tu desplome.
Y los cuerpos, los olores impregnados de apetitos.
Cautelosos van los pasos de los códigos secretos.
Y te aprieto por completo, y me aprietas con apego.


Ya segura del estreno, siempre espero el regreso,
Y tus besos en mis besos y mis besos en tus besos.
Solo un cuerpo. Me sosiego y sostengo.
Cada paso no es en falso, las distancias no son caso.
Y despierta entre tus brazos me sustento del regazo.

Sostengo tu mirada con mis labios apretados.
Nos miramos, fascinados, nos miramos.
Seducidos de aromas, embriagados de presencias
Anhelando persistencia de promesas verdaderas.

Cierro los ojos para tocarte, con mis manos apretadas, te miro.
Escucho el susurro con el gusto de mi tacto
y el murmullo de los labios entornados,
suspiramos un te amo…un te amo.

sábado, 15 de agosto de 2009

Así es


Entreabriendo los sentidos, nada claro me contenta.
Respiro explicaciones sosegadas, reprimiéndome
nausear un sinnúmero de frases peligrosas
no acorde con los tiempos. Condenados.
Atención: “fuera de plazo normativo legal de las reglas
de fiscalización social de lo correcto…” . Ignoro todo eso.


Ojos delatantes decididamente. Corroboro,
no se mentir. Acertado. Que no se deje de notar nada.
Reposo mi inseguridad en la tuya, por si acaso
la fusión ayuda en algo. Anhelos de fluir por lo menos
hasta ayer y mañana aun no llega y lo espero, sin pensarlo,
lo espero, solo por que pase y pase.


No me canso del cansancio, me fatigo con agrado,
absoluta necedad. Y lo lógico me mata.
Arrojar explicaciones en tu estampa caprichosa,
esto anda más allá de la ajena incumbencia,
de los ojos del pasado.
Transgresión a posteriores otorgados.


Libertaste utopías, olvidadas, y serenas mis sentidos
en delirios y demencias. Cotidiana desnudes anónima
transita, prorrumpe y sucumbe. Resurge Encantada.
Almaceno miedos anteriores. Enfrento el desenfreno.
Venturosa y entregada. El noveno anhelado.

sábado, 1 de agosto de 2009

¿Sinceramente crees que no me importa?


Conociéndome (lo poco que me conozco) podría decir que sí.
Lo malo es que además de inquietarme, me preocupa.
Y eso de preocuparme, obligadamente me suena a “o-cu-par-ce”
y francamente temas como esos no son mi estilo.
Por lo menos eso pensaba hasta hace algún tiempo.

Entonces ahí voy:
Retraimientos sincronizados, coautores de la ficción paralela.
De todo y nada. Mensajes irresponsables al aire sin importancia. Stop.
¡Me estoy romantizando! no tenía contemplado llegar a este punto.
Esto me asusta un poco, pero reconozco que me parece
un espanto encantador y correspondido. Lo sé.

Retroalimentación de egos, disfraces, caretas,
fluidez de coherencias, echadas al destino.
Azar compatible, coincidentemente relacionados,
verbos conjugados, jugados y no tanto. Habladurías.

Contenidos adversos. Tránsitos de vaivenes ilusorios. Retozos.
Transacciones inadecuadas de “insoportables” ojeadas. ¡Confuckshion!
Sosiegos vacilantes, posturas movedizas, alimentan, alimentan, alimentan.
Me aventuro porque si, sencillamente porque si. Ina-fec-tada.
¡Oiga! no importa. No pare…

miércoles, 10 de junio de 2009

El día en que volvi a creer



Fue un día de esos catalogados como “especiales”, por lo menos en aquel momento, lo dejé dentro de esa clasificación, aunque en última ubicación, por las dudas. Sin embargo pensándolo bien, quizás clasifica más en mi lista de días “diferentes”, ¿será importante encasillarlo?

Después de tiempo sin querer creer, caí, ¿Cómo ocurrió? Nada de complicado, solo fue un par de conversaciones, de esas intensas, largas, que no se tienen habitualmente, y claro te parecen interesantísimas, hablas de lo libre que eres, de lo bien que llevas la soltería de los beneficios que esta tiene y hasta temas tan interesantes como tus ex. Uff, asombroso pero espeluznante, en resumen “Lo que esperaba”, esa mezcla perfecta entre misterio y flechazo.

A medida que el tiempo avanzaba el encanto se agigantaba en proporciones considerables, desbordantes. Las dudas se desvanecían y se fortalecía la confianza, la entrega ya a estas alturas estaba absolutamente desarropada. Hablar de mí, ya no era tan importante como hablar de los sueños, de “nuestros sueños” indirectamente. Usábamos palabras camufladas, disfrazadas con seudónimos para así describirnos perfectamente uno al otro como nuestro ideal de pareja eterna.

Un día, creo que jueves, quedamos en el lugar central de todo santiaguino, avisé antes a un par de personas de confianza, para que llamaran durante el día, pues no sabía bien si esto era tan real como lo pensaba. Antes de salir prepare el mejor vestido rojo sin mangas, ajustado, no tan corto, más bien un tanto infantil pero sexi, tan extraña mezcla como la que se producía entre mi corazón y mis sesos.

Nerviosa llego al encuentro, de lejos barro con la mirada todo el entorno, poco veo sin anteojos, pero por lo menos una que otra silueta reconozco desde la distancia, esta vez nada. Dos ojos observadores me siguen en mí caminar, miro como que no veo, con los ojos entreabiertos y de costado evito la mira frontal, pero sin perder de vista al que creía que era. Hasta que esa mirada trajo consigo una gran sonrisa y ahí supe que era quien me esperaba.

Un saludo tímido acompañado con un retraído beso en la mejilla fue el comienzo. Caminamos parque abajo, una banca nos refugia y marca el entorno, nos reímos de nada y todo, dude y quise escapar un par de veces y creo que el también lo pensó. El hielo intacto y los nervios a flor de piel, era cosa de pararse, pero en esos momento hasta lo más sencillo es vergonzoso pues la primera impresión es importante en estos casos, te juegas la vida y pones en juego todo lo dicho y lo autorreferente salido de boca.

El hambre nos delata con un sonajero de tripas, la respuesta a la pregunta fue “si también quiero una de esas…”. Comer empanadas en la primera cita, fue definitivamente la mejor opción, de hecho comer fue bueno, así podía ver si estaba apto para un matrimonio que próximamente estaba invitada y obviamente no tenia acompañante, me sentía haciendo un casting de esos arreglados sabia que el ganaría, pero todo era tan tan perfecto que hasta bien comía, el jugo de la empanada totalmente controlado, una mascada, una limpiada, con la servilleta. Caballero. El pago.

Luego risas, caminatas, conversaciones profunda y más profundas, hasta que recordamos que no estaba solo, gran olvido habíamos tenido hasta ese instante, lo hablamos, y como en las películas frente a frente nuestras caras, pensé que besarlo era lo mejor, pero claro el tema olvidadizo acabábamos de tocarlo, a si que frenos al máximo, retroceso y continuamos la conversa.

Insostenible se hacían los segundos, ya nos habíamos mirado profundamente. El tacto innecesario comenzó a ocupar su lugar, frotando mi hombro y con esa mirada pegada en mis ojos, dijo lo que esperaba: “Ya sé que debo hacer, quiero estar contigo…” Asombro de mi parte, aunque no sé porque sabía que eso ocurriría, ahora si no hay vuelta atrás, tomó mi cara, varonil pero sutilmente, me besó, note que mis labios estaban mas ásperos que los de él, ahí me di cuenta que había perdido la costumbre de besar, pero me acostumbre en pocos segundos.

Pasó algo de una semana y ya éramos el uno para el otro, la entrega era tan absoluta que no respirábamos sin el suspiro del otro, feliz por la vida. Escuchaba de lejos algunas críticas que la verdad poca importancia daba.

Como no todo es eterno, los problemas comenzaron pero la solución estaba en un beso o en un te quiero. Hasta que ya aquellos actos o palabras “claves” no fueron suficiente, gritos y criticas se apodero de lo que era la gran esperanza de mi vida, la verdad ya veía que esto no tenia mas futuro que un par de semana, si bien llevábamos las cosas. Paciencia fue mi palabra y la cumplí letra a letra, pero no fue suficiente.

En pocos días era la misma mujer que hace un mes atrás, bueno con un poco más de experiencia. Me di cuenta que crecí y las cosas si me afectan, pero no como antes con esos llantos desbordantes y esas cascadas formadas en mis pómulos.

Siendo sincera no sé como redondear esto para que tenga un buen término, porque final feliz si hubo, aunque no de esos de amor. Lo bueno es que no todo es tan malo como parece.

martes, 12 de mayo de 2009

Alborada


- Como en esos días en que no debieras pensar.


La madrugada llega atrasada como mas de una vez.
Teníamos cita antes de medio día,
pero la muy majadera lo olvido.
Valoro de todas maneras que se haya compadecido
y que de todos modos llegara,
aun así fuese después de un par de horas
de nuestro encuentro acordado.

Curiosamente la conciencia se presenta.
Tiempo había pasado que no recurría a estos “encuentrillos”.
Aceptada fue la invitación, de todas formas,
¿cómo hacerla a un lado…?. Compañera de tantos
despertares ruidosos y cálidos. Insociables.

Continuamente viene con esos pensamientos innecesarios,
que por cierto, odio que la acompañen.
Nada más hacen recordar lo que creemos olvidado,
y nos llama al cuestionamiento, personas, momentos,
lugares, vidas, vidas, vidas…risas. Reflexión.

Tantas veces precisada, más veces despreciada.
Día a día cuestionada, aun así… siempre llega el alba,
Atrasada, demorada, pero nunca ausentada.
Sosegadora de crepúsculos matutinos, despertadora de ansias.

Tranquilizas mi cavilar de tantas miles de distintas formas,
impregnas mis labios, ojos, mente, con un susurrar
de microgotas que transitan una a una por el cuerpo,
cada poro de mi cuerpo.

Reestructuras las partículas que me
conforman y me conformas.
Abro los ojos me reuno con tu llegada alborada,
brota mi sonrisa simultanea,
a la espera del acariciar de la mañana.






martes, 28 de abril de 2009

Sotneimitnes


En momentos como este es cuando creo
que hay destinos que tienen un mismo camino,
que los impulsos son menos erróneos
de lo que parecen y las satisfacciones
se aprecian mas a cada instante.
Sueño burbujas y espuma de mar, verdad.

Caminos con mil huellas de otros,
nuevas para nosotros.
El tiempo en el reloj no concuerda con sus agujas,
se alborotan creando un subtiempo,
marcando cada segundo con el latir del corazón,
es tal la velocidad e intensidad de este latir,
que ya hemos vivido, sin tocarnos, nuestra propia eternidad.

Tocando tu cara con mis ojos,
visto y desvisto nuestros pensamientos.
Sabes que pienso, pues mi pensar
se manifiesta en el reflejo de tus ojos.

Piel porosa y respirar profundo, una y otra vez.
Sin fin por favor. Nada es demasiado,
poco importa si lo es. Suuueeeño
Sonrío casi dormida, siento “eso” que agrada. Suspiro.

Cada hasta pronto es un despedida desganada.
Sin errores esta vez ¿A quién pido eso?
Un retorno y un adiós instantáneo,
no tienen cabida en mi alma.
Se siente y lo siento…Fe en no equivocarse, no esta vez.
¿Hasta cuándo?...
no sé cómo se aguanta sentir olores, pieles y bocas…

domingo, 19 de abril de 2009

Recuerdos apropiados de extraña procedencia

Recuerdos apropiados de extraña procedencia
invaden mi cabeza. Solo un segundo basto
para querer indagar sobre la existencia de quien
provocaba tal recordación.

Extraje de mis memorias los más añejos recuerdos
Y sin tanto que indagar, un centenar de flashes

inconclusos alegraban la reaparición.
Nada malo debió ocurrir, tan solo fue
un desvanecimiento que nos ahuyento
ya que a pesar de lo inconcluso de mis evocaciones,
el momento no se atormento .

Me llene de palabras explicativas sobre mi procedencia,
Mis cambios, la nueva vida, los años encima, las experiencias.
Y pensé que lo único en común que podríamos
tener aún, eran los recuerdos, si es que en su memoria
algún vestigio de mi había dejado.

Decidí callar y actúar, pues las explicaciones
no servían de mucho si solo estaban en mi cabeza,
enfrenté y con un enter, el vínculo se instalo,
un par de preguntas y la aclaración estaba,
concluí hasta ese instante que tan inadvertida
no había pasado por aquella vida. Regocijo en mí.

Bombardeo de situaciones vividas,
experiencias compartidas, individuos en común,
Ansiedad, impresión, impulsos, risas escritas.
Hasta aquí las fisonomías encubiertas.
los diálogos solo eran obstaculizados
por la responsabilidad, agradable en mi
se hacía aquella acción después de casi
una década de inexistencia.

- Al día con nuestras vidas.
Interminables diálogos, palabras llenas de virtudes,
recíprocamente dirigidas, envolvían la atmósfera.
Alejados por grandes distancias, nada que un
transporte público no pueda solucionar
en un par de horas. Poco era comparado
con más de una década de auscencia.

El cambio no fue impactante
pues recordaba perfectamente
aquel cortinajes de pestañas
y esa pulcra dentición acompañada de una
mágica sonrisa a flor de labios. Todo intacto.

Incertidumbre del futuro próximo.
Los límites infantiles no son excusas,
los temores son enfrentado frontalmente .
Todo eso hace estar esperanzados en que
la adultez se manifieste a nuestro favor,
creando lazos más fuertes y consistente esta vez,
para así encomendar el cuidado de este reencuentro.

- Desenlace en diaria construcción…