lunes, 26 de octubre de 2009

Me caíste encima por sorpresa.


Me caíste encima por sorpresa.
Sin hacer ante sala te recojo. Te acojo ampliamente.
El pensar tan solo en el futuro era parte del ensueño,
y “lo nuestro” solo era parte del juego, sin siquiera compartido con el viento,
mientras tanto el palparnos no existía ni en los sesos.

Lánguidas miradas entrecruzan los sentidos.
Y lo lógico se olvida mientras el tiempo no reprime.
Y me tomas, arrancando cobardías de apetitos escondidos,
y sin tregua yo me entrego en tus brazos intranquilos.

Regalándote mis labios alarmados, de reojo te regalo un vistazo,
inauguro la apertura del comienzo y consiente en silencio, poco pienso.
Porque quiero.
Y ansío cada día el retorno de tus besos.
Y te beso…me confieso.

Me caíste encima por sorpresa.
Con revuelo ya esperaba nuevamente tu desplome.
Y los cuerpos, los olores impregnados de apetitos.
Cautelosos van los pasos de los códigos secretos.
Y te aprieto por completo, y me aprietas con apego.


Ya segura del estreno, siempre espero el regreso,
Y tus besos en mis besos y mis besos en tus besos.
Solo un cuerpo. Me sosiego y sostengo.
Cada paso no es en falso, las distancias no son caso.
Y despierta entre tus brazos me sustento del regazo.

Sostengo tu mirada con mis labios apretados.
Nos miramos, fascinados, nos miramos.
Seducidos de aromas, embriagados de presencias
Anhelando persistencia de promesas verdaderas.

Cierro los ojos para tocarte, con mis manos apretadas, te miro.
Escucho el susurro con el gusto de mi tacto
y el murmullo de los labios entornados,
suspiramos un te amo…un te amo.

sábado, 15 de agosto de 2009

Así es


Entreabriendo los sentidos, nada claro me contenta.
Respiro explicaciones sosegadas, reprimiéndome
nausear un sinnúmero de frases peligrosas
no acorde con los tiempos. Condenados.
Atención: “fuera de plazo normativo legal de las reglas
de fiscalización social de lo correcto…” . Ignoro todo eso.


Ojos delatantes decididamente. Corroboro,
no se mentir. Acertado. Que no se deje de notar nada.
Reposo mi inseguridad en la tuya, por si acaso
la fusión ayuda en algo. Anhelos de fluir por lo menos
hasta ayer y mañana aun no llega y lo espero, sin pensarlo,
lo espero, solo por que pase y pase.


No me canso del cansancio, me fatigo con agrado,
absoluta necedad. Y lo lógico me mata.
Arrojar explicaciones en tu estampa caprichosa,
esto anda más allá de la ajena incumbencia,
de los ojos del pasado.
Transgresión a posteriores otorgados.


Libertaste utopías, olvidadas, y serenas mis sentidos
en delirios y demencias. Cotidiana desnudes anónima
transita, prorrumpe y sucumbe. Resurge Encantada.
Almaceno miedos anteriores. Enfrento el desenfreno.
Venturosa y entregada. El noveno anhelado.

sábado, 1 de agosto de 2009

¿Sinceramente crees que no me importa?


Conociéndome (lo poco que me conozco) podría decir que sí.
Lo malo es que además de inquietarme, me preocupa.
Y eso de preocuparme, obligadamente me suena a “o-cu-par-ce”
y francamente temas como esos no son mi estilo.
Por lo menos eso pensaba hasta hace algún tiempo.

Entonces ahí voy:
Retraimientos sincronizados, coautores de la ficción paralela.
De todo y nada. Mensajes irresponsables al aire sin importancia. Stop.
¡Me estoy romantizando! no tenía contemplado llegar a este punto.
Esto me asusta un poco, pero reconozco que me parece
un espanto encantador y correspondido. Lo sé.

Retroalimentación de egos, disfraces, caretas,
fluidez de coherencias, echadas al destino.
Azar compatible, coincidentemente relacionados,
verbos conjugados, jugados y no tanto. Habladurías.

Contenidos adversos. Tránsitos de vaivenes ilusorios. Retozos.
Transacciones inadecuadas de “insoportables” ojeadas. ¡Confuckshion!
Sosiegos vacilantes, posturas movedizas, alimentan, alimentan, alimentan.
Me aventuro porque si, sencillamente porque si. Ina-fec-tada.
¡Oiga! no importa. No pare…

miércoles, 10 de junio de 2009

El día en que volvi a creer



Fue un día de esos catalogados como “especiales”, por lo menos en aquel momento, lo dejé dentro de esa clasificación, aunque en última ubicación, por las dudas. Sin embargo pensándolo bien, quizás clasifica más en mi lista de días “diferentes”, ¿será importante encasillarlo?

Después de tiempo sin querer creer, caí, ¿Cómo ocurrió? Nada de complicado, solo fue un par de conversaciones, de esas intensas, largas, que no se tienen habitualmente, y claro te parecen interesantísimas, hablas de lo libre que eres, de lo bien que llevas la soltería de los beneficios que esta tiene y hasta temas tan interesantes como tus ex. Uff, asombroso pero espeluznante, en resumen “Lo que esperaba”, esa mezcla perfecta entre misterio y flechazo.

A medida que el tiempo avanzaba el encanto se agigantaba en proporciones considerables, desbordantes. Las dudas se desvanecían y se fortalecía la confianza, la entrega ya a estas alturas estaba absolutamente desarropada. Hablar de mí, ya no era tan importante como hablar de los sueños, de “nuestros sueños” indirectamente. Usábamos palabras camufladas, disfrazadas con seudónimos para así describirnos perfectamente uno al otro como nuestro ideal de pareja eterna.

Un día, creo que jueves, quedamos en el lugar central de todo santiaguino, avisé antes a un par de personas de confianza, para que llamaran durante el día, pues no sabía bien si esto era tan real como lo pensaba. Antes de salir prepare el mejor vestido rojo sin mangas, ajustado, no tan corto, más bien un tanto infantil pero sexi, tan extraña mezcla como la que se producía entre mi corazón y mis sesos.

Nerviosa llego al encuentro, de lejos barro con la mirada todo el entorno, poco veo sin anteojos, pero por lo menos una que otra silueta reconozco desde la distancia, esta vez nada. Dos ojos observadores me siguen en mí caminar, miro como que no veo, con los ojos entreabiertos y de costado evito la mira frontal, pero sin perder de vista al que creía que era. Hasta que esa mirada trajo consigo una gran sonrisa y ahí supe que era quien me esperaba.

Un saludo tímido acompañado con un retraído beso en la mejilla fue el comienzo. Caminamos parque abajo, una banca nos refugia y marca el entorno, nos reímos de nada y todo, dude y quise escapar un par de veces y creo que el también lo pensó. El hielo intacto y los nervios a flor de piel, era cosa de pararse, pero en esos momento hasta lo más sencillo es vergonzoso pues la primera impresión es importante en estos casos, te juegas la vida y pones en juego todo lo dicho y lo autorreferente salido de boca.

El hambre nos delata con un sonajero de tripas, la respuesta a la pregunta fue “si también quiero una de esas…”. Comer empanadas en la primera cita, fue definitivamente la mejor opción, de hecho comer fue bueno, así podía ver si estaba apto para un matrimonio que próximamente estaba invitada y obviamente no tenia acompañante, me sentía haciendo un casting de esos arreglados sabia que el ganaría, pero todo era tan tan perfecto que hasta bien comía, el jugo de la empanada totalmente controlado, una mascada, una limpiada, con la servilleta. Caballero. El pago.

Luego risas, caminatas, conversaciones profunda y más profundas, hasta que recordamos que no estaba solo, gran olvido habíamos tenido hasta ese instante, lo hablamos, y como en las películas frente a frente nuestras caras, pensé que besarlo era lo mejor, pero claro el tema olvidadizo acabábamos de tocarlo, a si que frenos al máximo, retroceso y continuamos la conversa.

Insostenible se hacían los segundos, ya nos habíamos mirado profundamente. El tacto innecesario comenzó a ocupar su lugar, frotando mi hombro y con esa mirada pegada en mis ojos, dijo lo que esperaba: “Ya sé que debo hacer, quiero estar contigo…” Asombro de mi parte, aunque no sé porque sabía que eso ocurriría, ahora si no hay vuelta atrás, tomó mi cara, varonil pero sutilmente, me besó, note que mis labios estaban mas ásperos que los de él, ahí me di cuenta que había perdido la costumbre de besar, pero me acostumbre en pocos segundos.

Pasó algo de una semana y ya éramos el uno para el otro, la entrega era tan absoluta que no respirábamos sin el suspiro del otro, feliz por la vida. Escuchaba de lejos algunas críticas que la verdad poca importancia daba.

Como no todo es eterno, los problemas comenzaron pero la solución estaba en un beso o en un te quiero. Hasta que ya aquellos actos o palabras “claves” no fueron suficiente, gritos y criticas se apodero de lo que era la gran esperanza de mi vida, la verdad ya veía que esto no tenia mas futuro que un par de semana, si bien llevábamos las cosas. Paciencia fue mi palabra y la cumplí letra a letra, pero no fue suficiente.

En pocos días era la misma mujer que hace un mes atrás, bueno con un poco más de experiencia. Me di cuenta que crecí y las cosas si me afectan, pero no como antes con esos llantos desbordantes y esas cascadas formadas en mis pómulos.

Siendo sincera no sé como redondear esto para que tenga un buen término, porque final feliz si hubo, aunque no de esos de amor. Lo bueno es que no todo es tan malo como parece.

martes, 12 de mayo de 2009

Alborada


- Como en esos días en que no debieras pensar.


La madrugada llega atrasada como mas de una vez.
Teníamos cita antes de medio día,
pero la muy majadera lo olvido.
Valoro de todas maneras que se haya compadecido
y que de todos modos llegara,
aun así fuese después de un par de horas
de nuestro encuentro acordado.

Curiosamente la conciencia se presenta.
Tiempo había pasado que no recurría a estos “encuentrillos”.
Aceptada fue la invitación, de todas formas,
¿cómo hacerla a un lado…?. Compañera de tantos
despertares ruidosos y cálidos. Insociables.

Continuamente viene con esos pensamientos innecesarios,
que por cierto, odio que la acompañen.
Nada más hacen recordar lo que creemos olvidado,
y nos llama al cuestionamiento, personas, momentos,
lugares, vidas, vidas, vidas…risas. Reflexión.

Tantas veces precisada, más veces despreciada.
Día a día cuestionada, aun así… siempre llega el alba,
Atrasada, demorada, pero nunca ausentada.
Sosegadora de crepúsculos matutinos, despertadora de ansias.

Tranquilizas mi cavilar de tantas miles de distintas formas,
impregnas mis labios, ojos, mente, con un susurrar
de microgotas que transitan una a una por el cuerpo,
cada poro de mi cuerpo.

Reestructuras las partículas que me
conforman y me conformas.
Abro los ojos me reuno con tu llegada alborada,
brota mi sonrisa simultanea,
a la espera del acariciar de la mañana.






martes, 28 de abril de 2009

Sotneimitnes


En momentos como este es cuando creo
que hay destinos que tienen un mismo camino,
que los impulsos son menos erróneos
de lo que parecen y las satisfacciones
se aprecian mas a cada instante.
Sueño burbujas y espuma de mar, verdad.

Caminos con mil huellas de otros,
nuevas para nosotros.
El tiempo en el reloj no concuerda con sus agujas,
se alborotan creando un subtiempo,
marcando cada segundo con el latir del corazón,
es tal la velocidad e intensidad de este latir,
que ya hemos vivido, sin tocarnos, nuestra propia eternidad.

Tocando tu cara con mis ojos,
visto y desvisto nuestros pensamientos.
Sabes que pienso, pues mi pensar
se manifiesta en el reflejo de tus ojos.

Piel porosa y respirar profundo, una y otra vez.
Sin fin por favor. Nada es demasiado,
poco importa si lo es. Suuueeeño
Sonrío casi dormida, siento “eso” que agrada. Suspiro.

Cada hasta pronto es un despedida desganada.
Sin errores esta vez ¿A quién pido eso?
Un retorno y un adiós instantáneo,
no tienen cabida en mi alma.
Se siente y lo siento…Fe en no equivocarse, no esta vez.
¿Hasta cuándo?...
no sé cómo se aguanta sentir olores, pieles y bocas…

domingo, 19 de abril de 2009

Recuerdos apropiados de extraña procedencia

Recuerdos apropiados de extraña procedencia
invaden mi cabeza. Solo un segundo basto
para querer indagar sobre la existencia de quien
provocaba tal recordación.

Extraje de mis memorias los más añejos recuerdos
Y sin tanto que indagar, un centenar de flashes

inconclusos alegraban la reaparición.
Nada malo debió ocurrir, tan solo fue
un desvanecimiento que nos ahuyento
ya que a pesar de lo inconcluso de mis evocaciones,
el momento no se atormento .

Me llene de palabras explicativas sobre mi procedencia,
Mis cambios, la nueva vida, los años encima, las experiencias.
Y pensé que lo único en común que podríamos
tener aún, eran los recuerdos, si es que en su memoria
algún vestigio de mi había dejado.

Decidí callar y actúar, pues las explicaciones
no servían de mucho si solo estaban en mi cabeza,
enfrenté y con un enter, el vínculo se instalo,
un par de preguntas y la aclaración estaba,
concluí hasta ese instante que tan inadvertida
no había pasado por aquella vida. Regocijo en mí.

Bombardeo de situaciones vividas,
experiencias compartidas, individuos en común,
Ansiedad, impresión, impulsos, risas escritas.
Hasta aquí las fisonomías encubiertas.
los diálogos solo eran obstaculizados
por la responsabilidad, agradable en mi
se hacía aquella acción después de casi
una década de inexistencia.

- Al día con nuestras vidas.
Interminables diálogos, palabras llenas de virtudes,
recíprocamente dirigidas, envolvían la atmósfera.
Alejados por grandes distancias, nada que un
transporte público no pueda solucionar
en un par de horas. Poco era comparado
con más de una década de auscencia.

El cambio no fue impactante
pues recordaba perfectamente
aquel cortinajes de pestañas
y esa pulcra dentición acompañada de una
mágica sonrisa a flor de labios. Todo intacto.

Incertidumbre del futuro próximo.
Los límites infantiles no son excusas,
los temores son enfrentado frontalmente .
Todo eso hace estar esperanzados en que
la adultez se manifieste a nuestro favor,
creando lazos más fuertes y consistente esta vez,
para así encomendar el cuidado de este reencuentro.

- Desenlace en diaria construcción…



martes, 14 de abril de 2009

No Existe


No soy parte de nada, ni de nadie, podría caminar hasta el infinito, aun así no tendría un record. Podría ser la sombra, oscuridad, la noche, la tempestad, podría ser.

Irónicamente. Últimamente, no soy mas que el “impulso” ese que pasa inconcientemente, el que no te acuerdas al día siguiente, o el que es empujado por unas copas de vinos o uno o más tragos enlimonados.

Siento nauseas, me miro y no me conformo. Retrocedo, ¿y si fuera como lo había pensado?, ¿describir?, hojas en blanco, dibujos falsos, malos.

Hazme reír inconciente de la pared de turno. En frente, nudo en la garganta, lagrimas bordeando el lagrimal, sin justificación moral. Respiro dentro de una sociedad, dentro de un submundo en el que solo existe mi respiración y mi ritmo cardíaco, pues eso me hace saber que estoy viva.

Me transmute en una maquina regeneradora de tejidos muertos del alma, renovadora de corazones maltratados. La voz de aliento para el oído ajeno, pero no me oigo, no me encuentro, no me encuentran, no me encuentras.

Sobre la enorme colcha, excedida de tela, entre mis piernas, mis dientes apretados, me obligo y me silencio. Aparento indiferencia para no denigrar el orgullo que realmente si no es de tenerlo, tirada en suelo estaría y quizás ahí me verían y quizás ahí me encontrarías.
Terminantemente me niego a ser hallada de ese modo, sin embargo no niego que me he visto en la obligación natural, necesaria, del afecto, soy una mendiga, una irritante mendiga, que te empuja al abismo, te descontrola, te enfurece, te ahoga, mientras espera ser desechada, sin antes de ser completamente utilizada, falseada, juzgada, ¡¡Probada!!.

Simula, engaña, dolor gritaría, ¡No mas!, ¡por favor! no mas. La malandanza convertida en mujer, ¿mujer? ¿Se nota?, sonrío escribiendo esto, con esa asfixia desbordando mi garganta, espejismos, simulacros de amantes, representaciones momentáneas de importancia, de mentiras disfrazadas verdaderamente como magia.

Cansada seria insuficiente para traducir el estado viviente. Mil preguntas, como si jamás me hubiera preguntado lo mismo, pero: ¿por qué?; ¿cómo?; ¿tu?; ¿en serio?. Y respuestas como: ¡ah! es por que quieres no más; no te preocupes, ya vendrá algo bueno; no te darás cuanta cuando ya va a ver pasado. Y mil consuelos anestésicos para el momento, y me convenzo de aquellas respuestas, calmándome, mas bien conformándome.

Por que el ser juzgada como exasperada, costaría lo que los demás llaman vida, que sin ser mal agradecida a veces dudo tenerla, pues mas bien no tengo la que quisiera, pero al decirlo también me juzgarían, como mal agradecida, en comparación a los que nada tienen, a diferencia de los que mucho hacen con lo poco que han sido beneficiados. Déjenme ser inconformista y no por ello ser pecadora o ser pecadora por ser inconformista, pero déjenme sin abandonarme, sin alejarme.

No quiero más lo que la vida a través del destino me envía, quiero elegir mi destino y enviarlo hacia mi futuro, hacia el futuro creado por mí, pero compartido con mi sombra aunque sea.

Escuchar a través de los ojos...

Mirar a través de la música nos transporta a lo que quisiéramos que fuese real, convirtiéndose en el momento perfecto para aprender a volar, y estas ahí mirando, sin hablar, haciéndote mil preguntas con un Re eterno que te llena de dudas, re-inventar, re-evaluar, re-incidir, re-intentar, tratando de explicar por que el ritmo cardiaco de tu corazón se acelera sin que tu lo quieras, se introduce dentro de ti la creación de los mejores acordes, acorde al momento. Por que no hay mas ciego que el que no escucha su alma.
La armonía precisa para establecer el vinculo necesario en el acento que hace falta. Un Do mayo, no menor de impulsos que te invitan a entrar en el concierto, quizás mas importante de tu vida, pero un contratiempo es necesario para reflexionar, si es verdadero o no.
Respiras nuevamente y ahí está, la mejor melodía que en tu vida escuchaste, tanto así, que te parece intocable, impalpable e irreproducible, por que solo la puedes escuchar dentro ti y te hace erizar con cada corchea que esta en su partitura, mostrándote que es la creación perfecta para el instante, y páras, por que tienes miedo, miedo de que sea real y viene la fuga inmensa que te ayuda a salir del paso, pero que no es suficiente para que dejes de volar.
Te escondes tras un homónimo de piedra que cubre tu ser, para no reconocer que la melodía te hace pensar en volver a sentir. Integras el intervalo eterno de un silencio que grita sin ser escuchado, siendo este el silencio mas bullicioso que hayas tenido en tu vida, y ahí estás tiritando de ansiedad, confundido pero transmutado, renovado, con ganas de poder dirigir una nueva orquesta, por que los componentes que necesitabas están ahí, en tu alma, dentro de ti, formando los matices precisos para llenar de Sol lo que antes no lo tenia.
Los ojos de la musicalidad están cada día esperando tu llegada para observar tus acordes, las notas que sostiene en sus pestañas humedecidas por el llanto de la espera, aceleran el pulso de la acción, procurando no dar un paso en falso que agudice tus sentidos, controlando los acentos del desenfreno del interés, para no desafinar en la creación de la obra maestra.
* Para mis amigos musicos...



Sin titulo

La vida se nos muestra, como en encajes de satín, algo se deja ver por entre los entrelazados tejidos negros, al parecer es parte de ese futuro dudoso, que esta preciosamente escondido tras de él. Al ver caer tus ropas, al sentirte por completo fuera de ti, me pereces frágil, tan vulnerable, que pudiese escribir con tu perfil “placer”, sin complejos. Tu cara cambia por completo, tus manos aprietan mi espalda, quedando totalmente sumergido en mi. Estamos bañados de nuestra presencia, estamos compartidos en los espacios poco visibles de la habitación, la luz nos baña por partes, nos deja estar escondidos de nosotros mismos, de nuestros miedos.
Estamos atados de manos, no importa lo que quieras oír de mi boca, por lo menos no importa mas que el segundo en que me das el primer suspiro; la respiración entrecortada nos delata a los oídos extraños, por lo menos extraños a este momento.
Somos los absolutos, los cómplices de locuras en la cama, el sabor a miel, los rostros dejados al azar. Trepidan por la piel, las manos, las piernas, las narices y lenguas. Todo dentro del juego natural de las infidencias. El altoparlante esta mudo para los sordos y ajenos cuerpos paternales.
Ruidos en la cama, ruidos fuera de nuestro alcance, ruidos que nos descontrolan, que quiebran la motivación, visitas inesperadas, apremios, los ojos perturbados... suena el teléfono, la sonrisa brota sin pedir siquiera permiso, nuevamente, los latidos entrecortados dejan en evidencia nuestro trémulo estado..
Casi sin aliento, cierro los ojos, pienso en contener la respiración, me agito mas de la cuenta, tu sonríes, no se que hacer, acabo en ti... me dejas sin aliento, se acaba la extraña intromisión, te dejas caer a mi lado, nos sonreímos, nos abrasamos y luego... solo soñamos.

El segundo

Me preocupa la idea de no razonar
El dejarme llevar por los instintos
o por las pistas falsas que la vida me entrega
para distraerme de la felicidad verdadera o real.

Me distrae, haciéndome creer que por fin
esta frente a mi lo que esperaba,
y mantiene la esperanza,
esa esperanza que dura solo hasta el momento
en que paso a ser parte del historial de prueba
en el corazón del contrincante.

No es la desesperación,
o quizás si, no lo se,
tal vez de una u otra manera si,
el cansancio agota,
el cuerpo responde a estímulos creados
o recreados los que asumes como tuyos
aunque conscientemente sabes que no lo son.

Parar, pensar, retroceder,
todo puede ser usado en mi contra
tantas cosas que decir, en el momento preciso,
en ese pequeño instante
donde crees que todo puede ser,
donde todo puede suceder
dando libertad absoluta para actuar,
pero lo mejor es callar, frenar y tragar.


Mi boca dice menos de lo que mi mente quisiera gritar
entonces no dice nada,
solo rellena con anécdotas
lo que pudiese ser algo verdadero
acudiendo al pasado, rescatando momentos
a veces no adecuados al instante
pero ríes, como quisieras reír verdaderamente
pudiendo posiblemente decir mil palabras,
pero dudando de cada una de ellas.

Así nos sumergimos en el autocontrol
de las emociones momentáneas,
pensando en que dirá el otro de mi.
En momentos eso no importa y sin pensar lanzo palabras,
arrepintiéndome una y otra vez, por que no es correcto
hablar, ni dar señales de lo que el alma pudiese sentir.


La magia brota de los gestos y miradas,
tantas miradas, que puedes apreciar
hasta los detalles mas imperceptibles
imposible de describir con palabras,
pero perfectamente inmortalizados
en cada uno de los poros erizados de la piel.

En un segundo todo puede cambiar
si el segundo lo amerita,
pero pasa el tiempo y todo sigue igual
mil segundos han pasado por mi
falsificando a el “gran segundo”
ese tan esperado, el que todo viene a cambiar.

Pocas expectativa, para un corazón tan palpitante
pero gustoso de volver a encontrarse
con quien provoca tal palpitar.

Hablar de instantes, momentos,
o segundos, de “el segundo”, sin temor al mañana
pues el mañana aun no existe
para que pensar en el.

Vivir y disfrutar, sin remordimiento es lo adecuado
o lo inadecuado, a quien le importa eso
si la complicidad de esa magia
que provoca, esos gestos, esas miradas,
hacen que me descubra en el otro,
confabulando los deseos que se ocultan
desde el primer segundo en que se cruzan las miradas.


Bla, bla,bla.

Días, semanas, meses, años y mas años,
no se si darle mas sentido
o menos importancia,
todo se contrapone a lo que se propone,
hablar sin actuar,
me quejo, reclamas, regañas
!Patrañas! engañas, engañas.


Miro, revuelvo, absorbo lo absurdo
carcajeo, sin querer carcajear
así no pienso en como no hacerlo.
ato y desato mi vida,
según como este el día.
Sin juicios ni prejuicios creo hacerlo,
sinceramente,no se si me sincero, conmigo y mis palabras,
contradigo lo que digo
por no decir, un no decisivo...

Vomitaría en tu cara
si tuviera la certeza de volver a creer en lo infinito.
¿Tan bajo has llegado...?
¿tan a lo sin razón?
Injustificable,
pero si, penosamente real.

Cuestionamientos veloces,
jugarretas sin sentido
soluciones encamables
mo-men-ta-neas...
Respiro,boto.
¡"NO ME MIRES"!
deja tus ojos pegados en el pasado,
en el incierto futuro que creas un día
y borras al siguiente
Bla,bla,bla y mas bla bla ¡¡Bingo!!,¡experto!
y mas de lo mismo otra vez.
¡¡CALLATE!!


Rompo esquemas valoricos
!a la mierda con eso!,
creo que ni copias
me quedan de esos antiguos dichos salidos de mi boca.
Resisto lo inexplicable, justifico.
Mas sencillo de lo que parece,
torpemente cegada,
por el ultimo de la lista de registro
nada que decir al respecto.

Sostener lo irreal se hace irresistible,
¡no mas!, ¡¿Paremos con esto?!.
¿prioridad? ¡¡Carajo!!
ni susurros de esa palabra
en tus pegajosos oídos,
enmudecida, sin capacidad de asombro.
Frías,frías,frías, tus palabras mal pronunciadas.


En-jui-cia-dos, cada uno de mis acto
Des-nu-da-dos, cada uno de mis defectos.
Re-cor-da-dos,cada uno de mi recuerdos.
Ahora ¡MIRAME! no me conoces.