sábado, 1 de agosto de 2009

¿Sinceramente crees que no me importa?


Conociéndome (lo poco que me conozco) podría decir que sí.
Lo malo es que además de inquietarme, me preocupa.
Y eso de preocuparme, obligadamente me suena a “o-cu-par-ce”
y francamente temas como esos no son mi estilo.
Por lo menos eso pensaba hasta hace algún tiempo.

Entonces ahí voy:
Retraimientos sincronizados, coautores de la ficción paralela.
De todo y nada. Mensajes irresponsables al aire sin importancia. Stop.
¡Me estoy romantizando! no tenía contemplado llegar a este punto.
Esto me asusta un poco, pero reconozco que me parece
un espanto encantador y correspondido. Lo sé.

Retroalimentación de egos, disfraces, caretas,
fluidez de coherencias, echadas al destino.
Azar compatible, coincidentemente relacionados,
verbos conjugados, jugados y no tanto. Habladurías.

Contenidos adversos. Tránsitos de vaivenes ilusorios. Retozos.
Transacciones inadecuadas de “insoportables” ojeadas. ¡Confuckshion!
Sosiegos vacilantes, posturas movedizas, alimentan, alimentan, alimentan.
Me aventuro porque si, sencillamente porque si. Ina-fec-tada.
¡Oiga! no importa. No pare…

No hay comentarios:

Publicar un comentario