martes, 14 de abril de 2009

Sin titulo

La vida se nos muestra, como en encajes de satín, algo se deja ver por entre los entrelazados tejidos negros, al parecer es parte de ese futuro dudoso, que esta preciosamente escondido tras de él. Al ver caer tus ropas, al sentirte por completo fuera de ti, me pereces frágil, tan vulnerable, que pudiese escribir con tu perfil “placer”, sin complejos. Tu cara cambia por completo, tus manos aprietan mi espalda, quedando totalmente sumergido en mi. Estamos bañados de nuestra presencia, estamos compartidos en los espacios poco visibles de la habitación, la luz nos baña por partes, nos deja estar escondidos de nosotros mismos, de nuestros miedos.
Estamos atados de manos, no importa lo que quieras oír de mi boca, por lo menos no importa mas que el segundo en que me das el primer suspiro; la respiración entrecortada nos delata a los oídos extraños, por lo menos extraños a este momento.
Somos los absolutos, los cómplices de locuras en la cama, el sabor a miel, los rostros dejados al azar. Trepidan por la piel, las manos, las piernas, las narices y lenguas. Todo dentro del juego natural de las infidencias. El altoparlante esta mudo para los sordos y ajenos cuerpos paternales.
Ruidos en la cama, ruidos fuera de nuestro alcance, ruidos que nos descontrolan, que quiebran la motivación, visitas inesperadas, apremios, los ojos perturbados... suena el teléfono, la sonrisa brota sin pedir siquiera permiso, nuevamente, los latidos entrecortados dejan en evidencia nuestro trémulo estado..
Casi sin aliento, cierro los ojos, pienso en contener la respiración, me agito mas de la cuenta, tu sonríes, no se que hacer, acabo en ti... me dejas sin aliento, se acaba la extraña intromisión, te dejas caer a mi lado, nos sonreímos, nos abrasamos y luego... solo soñamos.

1 comentario:

  1. Eres una gran escritora, tienes unos pensamientos muy bellos, y marera de ver la vida muy intensa y hermosa, bueno sigue siempre igual.
    saludos de tu viejo amigo
    Claudito

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